4 feb 2024

HOMENAJE EN BELAGUA

 

El próximo 2 de Marzo de 2024, sábado, se realizara un homenaje por el 40 aniversario de la tragedia del alud en el Barranco de Arrakogoiti:

 https://cia-esquiadores.blogspot.com/2014/04/el-rescate.html

Inicio a las 11,30 horas desde la VENTA DE JUAN PITO.

Belagua, Valle del Roncal, Navarra.

Clic aqui para mapa y saber como llegar


Básicamente se trata de un pequeño recorrido de 1/2 hora hasta la estela conmemorativa. Responso y confraternización. 

Regreso a Juan Pito. Aperitivo y almuerzo en restaurante de BURGUI.

Estáis todos invitados.

Contacto:

kepatxori@gmail.com

jenrique_456@yahoo.es










21 ene 2024

Estamos buscando a los supervivientes del relato EL RESCATE

 


En 1984, una sección de la Compañía de Esquiadores-Escaladores de la D.M. Navarra Nº 6, al mando del Teniente De Turiso, participó en el rescate de unos montañeros accidentados por un alud:


Queremos hacer un homenaje a las victimas y supervivientes por el 40 aniversario del suceso.

Necesitamos poder contactar con los supervivientes y antiguos miembros de la Cia. EE. EE. que participaron en el rescate.


Solo tenemos el dato de que pertenecían al colegio La Salle de San Sebastián.

Ponemos a vuestra disposición las siguientes cuentas de correo para contactar:


jfdominp@gmail.com

kepatxori@gmail.com

jenrique_456@yahoo.es










11 may 2023

EL DRAGÓN DORMIDO

  

Desde subida Mugarra (964 m)
Vista Parque Natural de Urkiola, desde subida Mugarra (964m)

Era el camino al primer encuentro. Truje compartía anécdotas mientras yo conducía. Nos habíamos conocido minutos antes, cuando le había recogido en su pueblo, Durango, junto al Parque Natural de Urkiola;  aunque manteníamos contacto casi desde que se inauguró el grupo en Facebook de Veteranos.

Comentamos numerosas andanzas, pero hubo una que se quedó grabada en mi mente.

Era breve, pero resumía las características inherentes a todo esquiador que hubiera tenido el honor de portar la boina con el emblema de la unidad: el anhelado «cangrejo».


Esa cuasi sagrada prenda, que lucíamos con orgullo.

«Si una de las motivaciones que empujó a alistarme en la  Compañía fue el gusto por la Naturaleza, la montaña y los espacios abiertos, cuando me licencié, y debido en parte a las experiencias en la «mili», esa querencia se mantuvo, y me atrevería a decir que se acrecentó̱»—comentaba Truje.

«Cuando tenía algo de  tiempo libre, acudía a la llamada de los bosques, que todos los días, y desde la ventana de mi dormitorio, oía cada amanecer.

 «A veces iba con mi familia, pero en otras ocasiones, salía con mi amigo Constan. Constan había sido Regular, y su paso por la exigente unidad (recordemos la más laureada del Ejército Español) le daba un plus de comprensión en cuanto a mis vivencias. Nos conocíamos desde niños, y éramos buenos amigos».

Cartel prohibiendo escalada entre Enero y Agosto, por nidificación de aves 

El privilegio que supone vivir junto a un entorno natural como el P. Natural de Urkiola, hacía que sin grandes desplazamientos, pudiéramos  acceder a  un importante número de montañas y singulares parajes naturales. Una de las que más nos gusta subir es el Mugarra.

No tiene grandes dificultades, posee paredes por las que transitan numerosas  vías de escalada.

Para acrecentar el valor natural que atesora, y debido a lo escarpado de alguna de sus paredes, los buitres lo aprovechan para  anidar.

Se trata de un ascenso cómodo y vistoso, por eso repetimos muchas veces.

Tras una hora de camino aprox., llegamos a la cima. Una vez allí, abrimos las mochilas y cogemos la ropa de abrigo. También algunos frutos secos y chocolatinas para recuperarnos del esfuerzo

Llámame raro o nostálgico, pero algo que nunca falta en mi mochila es la boina de esquiadores, con su inseparable «cangrejo».

Me la puse, como mandan los cánones establecidos en décadas de reemplazos: un poco «torcida» en un amago de cierta, chulería.

Estábamos sentados, comiendo, cuando llegó otra pareja de jóvenes. Su indumentaria, corte de pelo, y demás complementos, bramaban pertenencia a la tribu: el Clan de los intolerantes.

El que acostumbra a subir montes, y el Mugarra es un buen ejemplo de ello, sabe que el espacio en la cima es muy reducido. Eso provocó que las dos parejas de montañeros estuviéramos una junto a la otra.

Los recién llegados, cuchicheaban entre sí en voz baja, en euskera. En un momento dado,  se dirige a mí:

« ¡QUÍTATE ESO DE LA CABEZA! »—vociferó el personaje. Llevo desde que nací en Euskadi, y desgraciadamente, semejantes personajes abundaban en la época oscura.

Aparenté no oírle y seguí comiendo.

« ¡QUÍTATE ESO DE LA CABEZA, O TE LO QUITARÉ YO A LA FUERZA!».

Mi compañero, conociendo la importancia de la prenda para mí, intentó interceder con la amenazante figura:

«Por mucho que le grites, no lo va a hacer. No tienes ni idea lo que ha tenido que sufrir para tenerla»—le contestó.

Lejos de amilanarse, y con la osadía del ignorante, el individuo exigió:

« ¡QUÍTATE ESO DE UNA PUTA VEZ!»

Truje levantó la mirada y la fijó en el imprudente sujeto; sin un atisbo de duda o miedo. Los nudillos blancos.

Juan le avisó:

«Si quieres puedes intentar quitársela tú mismo. Eso sí, te advierto que para cogerla tendrás que matarlo, no tienes ni puta idea de lo que significa para él».

Quizás, en un error de cálculo, sus cartas no le permitían seguir la jugada, y antes de hacer algo de lo que pudiera arrepentirse largo tiempo, tuvo un momento de lucidez.

Quizás pudo comprobar que su amigo no le aguantaba el «farol» y percibía claros indicios de perder semejante apuesta.

Dicho esto, el imprudente apartó la mirada de Truje.

Los dos «presuntos montañeros» recogieron sus cosas e iniciaron el descenso, no sin, cuando ya estaban a distancia prudencial, girarse y lanzar una de esas miradas de cobardes «perdona vidas».

Mi amigo y yo nos miramos y rompimos a carcajadas.

«Creo que se han dado cuenta de lo que les esperaba si se atrevían a hacer algo».

Cualquiera que haya vivido en el País Vasco sabe del ambiente enrarecido, presionante y amenazador impuesto por una minoría de violentos. Hoy en día, gracias a Dios, esto ha cambiado en gran medida, aunque todavía sufrimos algunas reminiscencias de ese tipo de actitudes.

En este caso, semejantes personajes, quizás hubieran acabado de una forma menos satisfactoria, y más justa.

Como dice el refrán chino:

«Nunca bailes delante del Dragón porque pienses que está dormido».




Un afectuoso saludo

Autor: Kepa San Blas, veterano de la Cía. EE.EE LI/51 «Abriendo huella…»

 


 







 

5 feb 2023

General D. José Manuel Vivas Urieta

 


Don José Manuel Vivas Urieta, General de División, y antiguo Teniente de la Compañía de Esquiadores-Escaladores 51/LI, ha sido nombrado, el 11/01/2023, nuevo jefe de la División Castillejos.

Queremos dar desde aquí nuestra felicitación y transmitir nuestro sentimiento de orgullo por un antiguo miembro de nuestra Compañía.








26 sept 2022

Fallecimiento del Comandante D. Miguel Rey


El Comandante D. Miguel Rey fue Brigada de nuestra Compañía.

En 2014, siendo Capitán, encargado de la Residencia Militar de Pamplona, participo activamente en el primer encuentro de veteranos, siendo el anfitrión de muchos mandos que viajaron a Pamplona para los eventos del 24 y 25 de Octubre.

Desde aquí queremos dar nuestro pesar a su familia por esta gran perdida.

Descanse en Paz.








25 may 2022

LA IMPRONTA DE LAS TROPAS DE MONTAÑA



 IMPRONTA: Marca o huella queen el orden moraldeja una cosa en otra.

Soy un veterano del Servicio Militar Obligatorio, al que la fortuna (había un sorteo que decidía tu destino) le llevo a servir en una unidad de Tropas de Montaña.

Confieso que cuando en el CIR me dijeron el destino, Compañía de Esquiadores, no sabía nada de lo que era la unidad, pero sí intuía  que sería dura, pues había practicado montañismo y sentido la dureza de ese deporte.

Las Tropas de Montaña del Ejército Español son las grandes desconocidas por el público. 

Aunque en todos los grandes desfiles siempre aparecían los esquiadores, espectaculares, con sus trajes mimetizados en blanco, y los esquís atados en sus mochilas, pero casi nadie sabía de esas tropas. 

Con un trabajo callado, el día a día de estas singulares tropas estaba caracterizado por el  esfuerzo y sacrificio que exige la montaña. A diferencia de otras tropas, las de montaña nunca tienen un límite definido en su preparación, pues cada etapa  es seguida por otra más exigente, y en un medio muy hostil (esa es una de las impresiones que yo me lleve).

Hoy, desde aquí, y para la celebración del día de su creación, 31 de Mayo, quiero expresar una idea a la que he llegado.

Ya en los años 50 estas tropas habían conseguido un nivel físico y espíritu montañero muy altos. De hecho, cuando desde la Escuela Militar de Montaña (EMM) se inició la realización de un curso de “guerrilleros” (1957),  para capacitar a los mandos y tropa en lo que serían las futuras unidades de Operaciones Especiales, se determinó que solo en las Tropas de Montaña se podría encontrar el personal capacitado físicamente para aguantar las exigencias que dicho curso requería.

El  curso de “guerrilleros” estuvo durante varios  años restringido a personal de los batallones de montaña, de hecho para poder hacer el curso, antes se debía hacer el curso básico de montaña. La impronta había comenzado. 

Luego esos cursos fueron ganando un gran prestigio, y ya denominados de Operaciones Especiales, se abrieron al resto del personal de las Fuerzas Armadas. 

Cuando fueron creadas las primeras Compañías de Operaciones Especiales, 1962, sus capitanes procedían de una  Compañía de Esquiadores. La impronta de las Tropas de Montaña es indudable. Incluso las hombreras de color verde, que lucían en sus uniformes los miembros de la COE, son el distintivo de las Tropas de Montaña. 

En 1953 en el Ejército se estaban creando las Fuerzas Paracaidistas. La persona elegida y encargada fue, el por entonces, Comandante Tomás Pallás Sierra, uno de los creadores de la EMM en 1945. Siendo un adolescente fue miembro, durante la Guerra Civil, de la primera Compañía de Esquiadores. Los inicios de su carreta militar, ya como oficial, fueron diversas unidades de Tropas de Montaña y posteriormente el mando de tropas de La Legión Española

En los orígenes de la Unidad de Operaciones Especiales (Infantería de Marina),  actualmente conocida como Fuerza de Guerra Naval Especial (fusión de la UOE con los Buceadores de Combate) también estaban las Tropas de Montaña:

"En 1952 y a raíz de haber efectuado una serie de Oficiales de Infantería de Marina el curso de Aptitud para el Mando de Unidades de Montaña en la EMM del Ejército de Tierra, fue creada en el Tercio del Norte, en el Ferrol del Caudillo, una compañía que recibió el nombre genérico de Compañía de Escaladores Anfibios". 

Las Secciones de Operaciones Especiales de La Legión, nacieron en los años 70, en el antiguo Sahara Español, en el fulgor de una guerra real, pero desconocida y ocultada. Precursoras de la actual  Bandera de Operaciones Especiales de La Legión (1985), también fue impulsada, entre otros, por el ya mencionado Tomás Pallás Sierra, (que en esos momentos ya era General) con la colaboración de la EMMOE, que ya había cambiado su denominación original.

Después de muchos años desde que termine el servicio militar, accidentalmente me topé con veteranos de mi unidad. Lo que en principio fue volver a comunicarme con ellos fue derivando en una búsqueda de información sobre mi unidad y las Tropas de Montaña

Esa búsqueda me llevo a conocer los orígenes de otras unidades de las Fuerzas Armadas y llegar a la conclusión de que las actuales Operaciones Especiales, y algunas grandes unidades de los Ejércitos de España, beben de la misma impronta, las desconocidas y sacrificadas Tropas de Montaña.




 


J. Florencio.

Cia. EE. EE., D.M. Navarra.

2º/84